Reputación Online: El Experto ORM

Seguro que no es la primera vez que oyes eso de que ‘si no apareces en Internet, no eres nadie’. Y seguro que al igual que todos, has probado a meter tu nombre en Google en busca de datos sobre ti y ¡bingo! Encuentras que aparecen resultados donde se incluye tu nombre.

El problema viene cuando descubres que lo que se dice de ti no es tan bueno como esperabas… ¿qué hacer entonces?

Hay quienes afirman que es mejor que digan cosas negativas, a que no digan nada. Puede que los haya quienes piensen igual, pero yo en este caso discrepo. Lo ideal es que hablen de nosotros, y lo hagan bien.

La teoría es buena, pero la práctica no es tan sencilla. Aquí es donde entra en juego El Experto ORM. Considerado por muchos como un superhéroe (puesto que solo quiere hacer el bien y erradicar el mal de la web 2.0), nuestro Experto ORM es el que se encargará de mejorar nuestra identidad digital y reputación online.

Partiendo de una auditoria sobre tu presencia en Internet (y aquí incluimos desde resultados de búsqueda en Google, hasta redes sociales, foros, blogs, imágenes, videos, etc…) se analiza lo que conocemos como ‘sentimiento’, o lo que es lo mismo, si la información sobre nosotros es positiva o negativa. Según sea este sentimiento, queda diseñar una estrategia de comunicación, posicionamiento, relaciones públicas online… y todas aquellas acciones que consideremos oportunas según el caso en concreto, y proceder a ejecutarla.

Por último quedaría el paso más importante: analizar su continua evolución. La reputación online es acumulativa, puesto que todo lo que se publica en la red deja una huella que se mantiene en el tiempo, por tanto, monitorizarla es una labor que lleva su tiempo.

Para ello, existen múltiples herramientas de monitorización de reputación online que facilitan el análisis haciéndolo más sencillo. Como ya os hemos hablado en posts anteriores, algunas de ellas son Google Alerts, Topsy o Reputacion XL. Sin embargo, esto no exime de la necesidad de una buena gestión humana de nuestra presencia en Internet.

Queramos o no, en la red siempre va a aparecer información sobre nosotros, por tanto, no se trata tanto de no estar, como de gestionar lo que queremos que esté.

No es bueno esperar a tener una crisis de reputación, para empezar a preocuparse por ella. Si bien es cierto que uno no puede dominar Internet y lo que en él aparece, el daño en caso de crisis será menor si previamente ha habido un trabajo de reputación online.

Lorena Falero

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