Antigüedad: Google sí es país para viejos

Un primer factor que depende del sitio web donde se aloja una página es la edad de ese sitio web. Todo indica que Google premia a las páginas alojadas en sitios web relativamente antiguos y, por contra, castiga a las páginas web de sitios webs recientes. Según el reconocido experto Javier Casares, “Que un dominio lleve mucho tiempo registrado y en línea es un buen elemento a tener en cuenta” (Casares 2009: 18). En palabras de otro experto, Viney: “Google aplica un deflactor asociado a la edad, asumiendo que los sitios web relativamente jóvenes son menos fiables. Este tema es de particular importancia para los nuevos sitios web, ya que el deflactor afecta tanto al dominio como a los enlaces entrantes a ese sitio web, que cuentan menos.” (Viney 2008: 77).

Este comportamiento de Google se debe a varios fenómenos simultáneos.

El primero es el combate a los sitios web de spam, ya que estos sitios web son casi siempre recientes. Los profesionales del spam lanzan permanentemente nuevos sitios web. Engañan a usuarios y buscadores durante un período de tiempo muy limitado y después abandonan ese sitio web como chatarra y lanzan otro sitio web distinto. Google ha detectado este procedimiento y ha desarrollado la forma de contrarrestarlo penalizando específicamente las páginas hospedadas en sitios nuevos. El mismo Viney comenta: “El deflactor de edad nació para evitar que spammers sin escrúpulos puedan lanzar en una semana mil sitios web, por ejemplo de Viagra.” (Viney 2008: 77)

Además, hay factores positivos relacionados con la edad del sitio web, que favorecen indirectamente a los “viejos”. El más importante, los enlaces entrantes externos, de manera que lógicamente cuanto más años tenga un sitio web, más enlaces habrá acumulado hacia él.

Por todo ello, podemos asumir que la edad es un factor importante. Ahora bien ¿Cuál es su auténtica importancia? ¿Puede una página nueva llegar a la primera posición para alguna palabra clave?
Lo hemos medido a través de nuestro estudio.

¿Y cuál ha sido el resultado?

Si analizamos 359 páginas web que logran la primera posición para 359 palabras clave en Google.es, tan sólo cinco de esas páginas web están alojadas en un sitio web de menos de tres años de edad. Por tanto, el 98,6% de las páginas web pertenecen a sitios web de tres o más años.

Por otro lado tenemos un dato fundamental, la media de edad de los sitios web donde se alojan las páginas web que aparecen en primeras posiciones es de 8,15 años.

La siguiente tarta indica cómo se distribuye la edad del sitio web entre las 359 páginas. Cada color de la tarta corresponde con un número de años. El 87,5% de las páginas están en sitios web de 7 o más años.

Antigüedad: Google sí es país para viejos

Por tanto, comprobamos la extraordinaria importancia que Google otorga a la edad del sitio web donde se aloja una página web. Es prácticamente imposible que una página web alojada en un sitio web nuevo alcance la primera posición en resultados de búsquedas competitivas.

Y una vez que sabemos que Google premia a las páginas web alojadas en sitios web antiguos, ¿Qué podemos hacer al respecto? Por un lado esperar a que nuestro sitio web envejezca. Puede que no dispongamos de tanta paciencia. Otra opción es comprar un sitio web antiguo, si no hemos escogido todavía el dominio donde desarrollaremos el sitio web. Antes de comprar un sitio web antiguo es importante tener en cuenta varios factores:

Por un lado, debemos saber que lo más importante respecto a la edad, no es cuántos años lleva registrado un dominio concreto, sino cuantos años ha estado en línea, es decir, colgado en Internet, con contenido indexado en Google. Esto último es lo que de verdad cuenta.

Además, debemos evitar dominios que tengan una personalidad o identidad propia en Internet que no corresponda con nuestro proyecto. Porque Google siempre los asociará a esa identidad, afectando otros resultados de búsqueda. Por ejemplo, no nos interesa un sitio web que recibe una gran cantidad de enlaces con un texto ancla determinado, que no guarda relación con nuestros objetivos.

Y por supuesto, debemos evitar a toda costa dominios que estén “manchados” ante los ojos de Google. Se trata de dominios que han sufrido la ira del buscador. Los casos más graves son aquellos sitios web que están desindexados. Google los ha sacado de sus resultados por hacer algo mal, en opinión del buscador. Debemos evitar a toda costa comprar alguno de estos sitios web “apestados” -han sufrido la “muerte civil” en Internet.

Hay además otros sitios web que sin estar desindexados, están penalizados, en distinto grado, por realizar malas prácticas que Google condena. Por lo tanto, si decidimos comprar un sitio web antiguo debemos tomar precauciones o nos arriesgamos a que el remedio sea peor que la enfermedad.

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